
Imagino así a Irene Adler
Hace un par de semanas leía en El Cultural un idealista- por llamarlo de algún modo- artículo de Luis María Ansón. En él, advertía de la amenaza que los SMS suponían para el idioma e instaba a las televisiones a contratar a un corrector para cuidar la grafía de aquellos que aparecen en pantalla… ¡Valiente temerario!
¿Correctores ortográficos? Las ediciones online hacen gala de su carencia, ¿lo van a implantar las televisiones?. Pero eso no es lo más preocupante. Lo más alarmante es, sin duda el copia y pega de notas de prensa, sin licencia creativa, ni contraste.
Para comprobar la procedencia de los textos, en U.K. ya tienen su propia herramienta: Churnalism.com. Un análogo español sacaría los colores a más de uno.